domingo, 20 de octubre de 2013

Leguas y leguarios

Se vende en la villa de Pozuelo de Alarcón, distante legua y media de esta Corte, una casa, que está en el mejor sitio de dicha villa”.

La legua era una medida antigua de distancia comúnmente utilizada en 1800.
La Pradera de San Isidro, Goya


Empleada en distintos países antes de la implantación del Sistema Métrico Decimal, venía a ser el camino que regularmente se andaba en una hora. Pero dado que no todas las personas recorren la misma distancia a pie en el mismo tiempo (dependía del terreno que se recorría o el estado del suelo), a finales del siglo XVIII la medida de la legua era muy distinta de una provincia a otra.

Con el objetivo de unificar la medida de la legua, en nuestro país en 1769 se determinó que equivaliese a “ocho mil varas castellanas de Burgos”, y las distancias se contasen desde Madrid como centro de los caminos generales del reino.

Para que los viajeros tuvieran mejor información se estableció que “se señalasen las leguas con unos pilares altos de piedra en cuyo frontis se esculpiese con letras romanas la inscripción siguiente: A Madrid I legua, 2 leguas, 3 leguas, etc.” Estos pilares son los llamados leguarios.

Generalmente consistían en grandes piedras apoyadas sobre una base cuadrada y  colocados en las salidas de las localidades y a lo largo de las carreteras y caminos.

En el mundo de 1800,  viajar de un lugar a otro tenía mucho de aventura y algo de riesgo. El transito en nuestro país a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, consistía en discurrir por sencillos caminos, simples travesías, a veces inseguras, la mayoría sin empedrar y donde había que atravesar obstáculos, que alargaban las jornadas y dificultaban el transporte de personas y mercancías. En un mundo tan inhóspito, los leguarios conseguían ser un hito informativo que acercaba al viajero a la civilización.

De nuevo se intentó unificar las medidas en enero de 1801, estableciendo la legua en 20000 pies (lo que vendría a ser 5572,7 metros.)

Para que la legua corresponda próximamente a lo que en toda España se ha llamado y llama legua (que es el camino que regularmente se anda en una hora) será dicha legua de veinte mil pies, la que se usará en todos los casos que se trate de ella, sean caminos Reales, en los Tribunales y fuera de ellos."

Los leguarios, situados para marcar distancias sirvieron de manera similar a los miliarios de la época de los romanos que se colocaban en el borde de las calzadas para marcar las millas.

Aunque en estos tiempos ya no se mide la distancia en leguas, si nos quedan,  al hablar,  las referencias en expresiones del tipo “se nota a la legua” para indicar que algo es muy evidente.

1 comentario:

  1. En el cinturón verde de Madrid, para ciclistas y peatones, enfrente del antiguo Parque Sindical, existe un leguario que indica " A el Pardo 11/4 Legua".

    ResponderEliminar