domingo, 13 de marzo de 2016

La Condesa de Chinchón: la mujer y el cuadro


Nacida en 1780 en el palacio familiar de Toledo, María Teresa de Borbón y Vallabriga, era sobrina del entonces rey Carlos III aunque de pequeña no pudo utilizar su primer apellido (Borbón) por el matrimonio morganático de su padre.

Desde los cinco años se educó en el convento de San Clemente en Toledo, hasta que salió a los dieciséis años para contraer un matrimonio concertado con el "favorito" de los reyes, Manuel de Godoy.

Este matrimonio decidido por su primo, el rey Carlos IV, procuraba una mejora en la armonía familiar de María Teresa (ya que se le facilitaba a su madre y hermanos restituir el apellido real y títulos), y por otro lado el novio y amigo de confianza de los reyes (Godoy), lograba vincularse con la familia real.

El cuadro conocido como la Condesa de Chinchón, lo realizó Goya, entre abril y mayo de 1800 cuando María Teresa contaba con diecinueve años.

La Condesa de Chinchón, Goya. Museo del Prado
Este óleo sobre lienzo corresponde a un retrato cortesano, que muestra la madurez de trazo de Goya (que ya había retratado en varias ocasiones la niñez de María Teresa) y que desde un fondo neutro destaca la delicadeza y ternura de una figura central, hacia donde se dirige toda la luz de la pintura.

María Teresa está retratada sentada, posando con un vestido de seda, de talle alto (muy a la última moda de la época) y portando una sortija preciosa en la mano izquierda,  mientras en la mano derecha lleva otra sortija con una miniatura de un retrato de Godoy.

El tocado de espigas de trigo, se quiere interpretar como símbolo de la fecundidad, ya que en el momento de la pintura estaba embarazada de pocos meses de su hija Carlota Luisa.

Un estudio posterior del cuadro ha revelado que el lienzo sobre el que se realizó la obra estuvo pintado anteriormente con dos retratos y se cubrió con una capa de pintura para realizar el de la Condesa.

María Teresa de Borbón y Villabriga llegó a ser Marquesa de Boadilla del Monte y Condesa de Chinchón, aunque es más conocida por haber estado casada con uno de los hombres más influyentes de la historia de España.

El cuadro conocido como “La Condesa de Chinchón”, tras varias ofertas de coleccionistas y museos, fue finalmente adquirido por el Museo del Prado en el año 2000 por 4000 millones de pesetas, constituyendo una de los más destacados retratos que hoy se pueden contemplar en este museo.