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domingo, 20 de agosto de 2017

De quinología

Publicación sobre la quina, 1800. Biblioteca Nacional.
Existe desde hace siglos una historia que se cuenta como cierta, y que explica cómo la quina, utilizada por las culturas precolombinas, se dio a conocer en el Corregimiento de Loja (hoy Ecuador), y como su popularidad llegó a salvar millones de vidas.

"En el año 1636 padecía el corregidor de Loxa unas fiebres intermitentes, y que un indio le dio a conocer la virtud de estas cortezas, con cuya infusión en agua o cocimiento se vió libre en poco tiempo de sus calenturas; y continuando el medicamento recobró enteramente sus fuerzas. También me aseguraron que en 1638 padeció tercianas la Condesa de Chinchón vireyna del Perú, y que habiénole enviado dicho corregidor algunas cortezas …Curaron todos los enfermos, y la esposa del virey, sanó igualmente. Esta señora distribuía después la cascarilla en polvos, que se llamaron polvos de la condesa, y después polvos de los jesuitas, a quienes la misma los había dejado al retirarse a España en 1640, con el fin de que extendiesen su uso. …….Como los Condes de Chinchón fueron los que principalmente propagaron la noticia de su eficacia y uso, quiso Linneo inmortalizar su nombre, llamando al árbol de la cascarilla, cinchona".

En poco tiempo, casas de comercio y particulares de las provincias americanas de Cuenca y Loja empezaron a comerciar grandes partidas de quina hacia España y Europa.

La extracción de la quina consistía en arrancar y cortar árboles (cascarillos o quinos) de los que se desprendía la corteza del tronco y las ramas. Posteriormente, se secaban bien esparcidas sobre mantas al aire y sol, para después reducirse la corteza a polvo; el cual se administraba en diferentes formas: infusiones (a veces con miel), cocimienos, caldos, apósitos y lavativas, …en píldoras o desleida en vino o agua  y aplicada en parches sobre las heridas recientes.

La quina era considerada "febrífuga, antipútrida, estomacal, digestiva, tónica, roborante o confortante, supurativa, absorvente y antispasmódica, corta las calenturas intermitentes, simples o complicadas, …..contra el dolor de muelas, para las digestiones, nervios, abatimientos, jaquecas, ……liberaba el vientre y estimulaba el buen apetito".

En 1800, la arroba de quina que iba con destino a España ya alcanzaba un valor de 40 pesos, siendo un medicamento que tenía pleno reconocimiento médico y social; y es por ello que se publicaron y difundieron entonces artículos y tratados sobre dicho árbol (quinología), propiedades, calidades, preparaciones y precauciones para conservarla y modo de administrarla. Pero esta misma eficacia en el tratamiento de enfermedades provocó la sobreexplotación del mismo y su casi total desaparición en el contienente americano.

Con su espíritu comercial, los holandeses establecieron plantaciones de quina en los territorios de sus colonias asiáticas (sobre todo en Indonesia) y dominaron el comercio de la misma durantes muchos años. Pero en la Segunda Guerra Mundial, al inicio de la contienda, debido a la dificultad de suministro contra el paludismo para las tropas aliadas que se encontraban en el  Pacífico (dominado inicialmente por Japón), se optó por parte de Estados Unidos por producir otros medicamentos sintéticos para los soldados que se encontraban en aquellos territorios.

Las propiedades farmacológicas de la quina son debidas a que contiene alcaloides (como la quinina), que actúan como antipalúdicos, y que han hecho que durante siglos sea el tratamiento más efectivo contra la malaria, de forma que médicos y viajeros la consideraron como el más eficaz remedio a muchas dolencias y sobre todo a las fiebres.

De la importancia de la quina, da idea que figure su árbol en el escudo nacional de Perú

Hoy en día, sigue utilizándose la quinina en la industria farmacéutica, aunque la procedencia de la misma es mayoritariamente de Indonesia.

En una coctelería o incluso en un bar se pueden encontrar algunas populares bebidas o cócteles (incluso salsas) que contienen la quina en su elaboración, como el Amargo de Angostura o el gin-tonic y que se originaron como medicamentos contra mareos o fiebres. La quina, era un medicamento indispensable en el siglo XIX para los soldados ingleses que se encontraban en territorios de la India, pero debido al sabor amargo de dicho medicamento lo intentaron rebajar con agua de soda (agua carbonatada) e incluso se atrevieron a añadir ginebra para agradar aún más el paladar.  Con el paso del tiempo su popularidad fue en aumento y dicho “brebaje” (aunque con una menor cantidad de quina), llegó a ser el famoso gin-tonic, que se toma sobre todo cuando se está de fiesta.









domingo, 13 de marzo de 2016

La Condesa de Chinchón: la mujer y el cuadro


Nacida en 1780 en el palacio familiar de Toledo, María Teresa de Borbón y Vallabriga, era sobrina del entonces rey Carlos III aunque de pequeña no pudo utilizar su primer apellido (Borbón) por el matrimonio morganático de su padre.

Desde los cinco años se educó en el convento de San Clemente en Toledo, hasta que salió a los dieciséis años para contraer un matrimonio concertado con el "favorito" de los reyes, Manuel de Godoy.

Este matrimonio decidido por su primo, el rey Carlos IV, procuraba una mejora en la armonía familiar de María Teresa (ya que se le facilitaba a su madre y hermanos restituir el apellido real y títulos), y por otro lado el novio y amigo de confianza de los reyes (Godoy), lograba vincularse con la familia real.

El cuadro conocido como la Condesa de Chinchón, lo realizó Goya, entre abril y mayo de 1800 cuando María Teresa contaba con diecinueve años.

La Condesa de Chinchón, Goya. Museo del Prado
Este óleo sobre lienzo corresponde a un retrato cortesano, que muestra la madurez de trazo de Goya (que ya había retratado en varias ocasiones la niñez de María Teresa) y que desde un fondo neutro destaca la delicadeza y ternura de una figura central, hacia donde se dirige toda la luz de la pintura.

María Teresa está retratada sentada, posando con un vestido de seda, de talle alto (muy a la última moda de la época) y portando una sortija preciosa en la mano izquierda,  mientras en la mano derecha lleva otra sortija con una miniatura de un retrato de Godoy.

El tocado de espigas de trigo, se quiere interpretar como símbolo de la fecundidad, ya que en el momento de la pintura estaba embarazada de pocos meses de su hija Carlota Luisa.

Un estudio posterior del cuadro ha revelado que el lienzo sobre el que se realizó la obra estuvo pintado anteriormente con dos retratos y se cubrió con una capa de pintura para realizar el de la Condesa.

María Teresa de Borbón y Villabriga llegó a ser Marquesa de Boadilla del Monte y Condesa de Chinchón, aunque es más conocida por haber estado casada con uno de los hombres más influyentes de la historia de España.

El cuadro conocido como “La Condesa de Chinchón”, tras varias ofertas de coleccionistas y museos, fue finalmente adquirido por el Museo del Prado en el año 2000 por 4000 millones de pesetas, constituyendo una de los más destacados retratos que hoy se pueden contemplar en este museo.