domingo, 7 de abril de 2013

No hay previsión del tiempo atmosférico


Barómetro de Fortin
Actualmente cuando vamos a realizar un viaje de varios días escuchamos las noticias o buscamos por Internet el tiempo que nos va a hacer, y con una previsión  bastante exacta nos dicen la temperatura, si habrá lluvias o estará soleado a lo largo de los próximos días, y es entonces cuando decidimos echar en la maleta el paraguas para resguardarnos del agua o dejar los abrigos porque no los vamos a necesitar.

Pero hace poco más de doscientos años lo que se conocía del tiempo atmosférico futuro era prácticamente nada. La gente se limitaba a esperar las lluvias o las heladas sin saber si serían abundantes o durarían mucho tiempo.

Incluso en cuanto al conocimiento del tiempo de los días pasados los datos eran escasos y poco precisos.

Un ejemplo del “parte del tiempo” que se daba entonces para toda España lo podemos encontrar en el Correo Mercantil de España y sus Indias para el 27 de Febrero de 1800: “Temporal: En la provincia de Madrid está el tiempo vario con vientos fríos, en la de Toledo lluvioso, en la de Cuenca frío con agua y nieves, en la de Ciudad Real las continuas lluvias han perjudicado las cebadas, en las de Córdoba y Murcia está el tiempo claro, en la de Jaén han causado las aguas muchos estragos, en las de Granada y Valencia hace un temporal vario y últimamente en la de Sevilla se experimentan nieblas y humedades”.

Otras veces, la información atmosférica que se daba era un recuento de las observaciones que habían sucedido durante los días anteriores: número de días en los que el cielo había estado cubierto, con niebla, sereno o había granizado, por ejemplo, junto con la cantidad de lluvia caída y  el tipo de viento (recio, variable o flojo) que se había dado.

Grados Réaumur y grados centígrados
Esta información provenía de algunas estaciones fijas que recogían datos de barómetros y termómetros por la mañana, tarde y noche y  al igual que hoy había aficionados que registraban sus propias observaciones. Es curioso ver en algunas publicaciones daban la tabla de equivalencia entre grados Réaumur (en honor de René Antoine Ferchault de Réaumur que la propuso como unidad en 1731) y grados centígrados pues estos últimos no llevaban todavía mucho tiempo utilizándose.

Pero, en 1800, estos datos eran insuficientes para realizar una predicción atmosférica aunque existía una inquietud por tener conocimientos más exactos del clima, dirigida sobretodo a su aplicación en la agricultura, el ganado y la navegación.

Aunque fue en el siglo XVII cuando se empezaron a dar los primeros pasos en el estudio científico de la meteorología, con la utilización del termómetro y  el  barómetro, y en el siglo XVIII se inició la publicación de las primeras observaciones atmosféricas, fue necesario todo el siglo XIX y el siglo XX, con el  telégrafo y la formulación de leyes que gobiernan los fenómenos atmosféricos  para que se dieran rápidos progresos y se pudiera predecir el tiempo en lugares concretos y en periodos “largos” como lo podemos conocer ahora.

Así que si ahora alguna vez os falla la predicción del tiempo que os han dado en las noticias, no os enfadéis, pues pensad que hace 200 años no había previsión del tiempo atmosférico más allá de de los calendarios tipo “cabañuelas”.