domingo, 29 de diciembre de 2013

El año: cuatro estaciones

En esta semana que finaliza un año y comienza otro nuevo, ilustramos este blog con las pinturas que Goya,  el pintor español más famoso en 1800, había realizado unos años antes reflejando el trascurso de un año a través de la representación de las cuatro estaciones.

Primavera

Verano

Otoño

Invierno



¡Feliz Año Nuevo!




domingo, 22 de diciembre de 2013

Bando de Navidad de 1800

"Manda el Rey nuestro Señor, y en su Real nombre los Alcaldes de su Casa y Corte, que para
El Paseo de las Delicias, Museo del Prado
conseguir el debido buen orden en las noches próximas a la de Navidad, y que las diversiones no le turben, ni sean ocasión de excesos y ofensas, no se use el trage de máscaras y disfraces, con los quales provoquen e insulten a persona alguna, ni profieran expresiones obscenas y provocativas, ni se excedan en cometer acciones indecentes, y demostraciones impuras e impropias de la religión y cristiandad de los vecinos y habitantes de Madrid, como ya está prevenido por el Gobierno, particularmente en el bando que se publica para las noches de San Juan y San Pedro; pero se permite en celebridad de las presentes fiestas el uso de los panderos y demás instrumentos que se llaman rústicos, con tal de que en estas inocentes diversiones se guarde la moderación y compostura que corresponde, entendiéndose esta permisión desde el día 18 del corriente hasta el día de los Reyes inclusive, sin que antes o después usen de dichos instrumentos, ni en los días señalados lleven palos ni arma alguna, aun de las permitidas, pena al contraventor de quince días de cárcel, y lo demás que estime la Sala, atendidas las circunstancias de las personas. Y para que llegue a noticia de todos, y nadie pueda alegar ignorancia, se publique por bando en forma ordinaria, y de él se fixen copias impresas, autorizadas de Don Ignacio Antonio Martínez, Escribano de Cámara más antiguo y de Gobierno de la Sala." En Madrid Diciembre de 1800.


domingo, 15 de diciembre de 2013

Unas aleluyas



Auca de los oficios
Quien quisiere comprar varias láminas de tarjetas para colores, para blancas, y otras de aleluyas, y muestras de escribir, que se darán con toda equidad, ….

Durante el siglo XVIII, era común un tipo de publicación llamada “aleluyas” y que como otras muchas cosas fueron evolucionando y popularizándose a lo largo del siglo XIX, hasta llegar a estar hoy en día como algo en desuso, y desconocidas para muchos.

El apostolado   en aleluyas, con la explicación de las palabras del Credo que cada uno de los apóstoles   dixo,   se vende en   el puesto   del Diario…

En 1800, las “aleluyas” consistían básicamente en unas hojas impresas con ilustraciones variadas sobre un tema determinado y en las que se insertaba a cada una de las estampas una palabra o un texto con rima fácil (generalmente un pareado) que describía el dibujo que acompañaba.
Aleluya para Pascua de Resurrección

Se atribuye el origen de las aleluyas a unas estampas que venían en pliegos y se recortaban llevando impresa la palabra Alleluia (¡Alaben a Dios!). Estas estampas se lanzaban al aire desde balcones y ventanas en señal de alegría en Pascua de Resurrección (Domingo Santo). Con el tiempo, el término se generalizó y se les llamó “aleluyas” en casi toda España a los pliegos con  estampas sobre distintos temas que servían de pasatiempo y de lectura.

Las distintas estampas (aleluyas) se presentaban ordenadas en hileras en un pliego de papel(que llevaban el título del tema que trataba), componiéndose el número de ilustraciones en múltiplo de 4 (generalmente 24 o 48).

En distintos países de Europa (Alemania, Francia) se publicaron, al estilo de las aleluyas, unos pliegos, también con imágenes, pero apoyadas por un texto más elaborado, y que igualmente gozaron de una gran popularidad.

En Cataluña se les llamó “aucas” a esas imágenes sobre distintos temas que en un principio eran sin texto y luego se les fue añadiendo una palabra o un texto con rima que reforzaba la imagen.

Existe una teoría sobre el origen del nombre de “aucas” para estas ilustraciones catalanas, y viene de relacionarlo con el nombre del juego de la oca (auca en catalán es oca), ya que en el impreso más antiguo que se conoce (siglo XVII) sus viñetas son en forma redonda y viene dibujada una oca, por lo que su origen podría ser el mismo. También se cree que los aucas primitivos podrían haber servido para jugar a las “parejas” o lotería, donde las estampas,  se recortaban en parejas consistiendo el juego en emparejar la misma estampa.

Siendo la finalidad el entretenimiento y la instrucción, las aleluyas y las aucas tuvieron formato redondo, cuadrado y rectangular y se fueron presentando con los temas más variados: juegos de la infancia, la educación de las niñas,  religiosos, costumbres, animales, edificios, historias, etc 

Se tiene constancia de la existencia de aleluyas desde el siglo XVII aunque se popularizan durante el siglo XVIII, dándose en el siglo XIX su máxima celebridad, para pasar a ser a partir de mediados del siglo XX algo testimonial debido a la aparición de otro tipo de publicaciones como los tebeos.  Ya el siglo XXI, las aleluyas son conocidas (como en sus orígenes) como unas papeletas que se lanzan al aire en señal de júbilo en Pascual de Resurrección, desde balcones y ventanas en algún pueblo del levante español.

Siendo ilustraciones con texto que representan de manera gráfica diversos temas, hay quienes consideran las aleluyas y las aucas, como los precursores o una variedad española de los actuales comics o historietas.

domingo, 8 de diciembre de 2013

La Gazeta de México, noticias de Nueva España

Gazeta de México, 1800
Con el nombre de Gazeta, en su grafía y su estilo, este periódico trataba de imitar las famosas publicaciones europeas que ofrecían noticias.

Si bien en el siglo XVII, en Hispanoamérica existió la  difusión de noticias a través de diversos sistemas como las llamadas "hojas volantes", que eran pliegos o publicaciones sobre sucesos que se consideraban de  trascendencia, o también se dieron escritos que informaron de manera irregular acerca de eventos destacados, hay que considerar todos estos procedimientos como "noticiarios" carentes de continuidad y  por lo tanto no se les podían considerar publicaciones auténticamente periódicas.

Fue con la aparición de la “Gazeta de México y noticias de Nueva España”, en 1722, editada por el eclesiástico Juan Ignacio María de Castorena Ursúa y Goyeneche (considerado el primer periodista mexicano), cuando se pudo hablar en el Virreinato de Nueva España de la existencia de un periódico.

En 1800, la "Gaceta de México" estuvo formado por ejemplares a 8, 16 y 17 páginas, con un formato a una sola columna (típico de los periódicos del siglo XVIII), cuyos contenidos se componían de breves noticias informativas en relación a importantes ciudades como Puebla, Querétaro, Aguascalientes, Veracruz o Ciudad de México.

Una de las más peculiares noticias que se publicó ese año fue la descripción sobre una elefanta asiática, venida de Estados Unidos, comprada en el puerto de Veracruz por 360 pesos y expuesta en México, para cualquier individuo, por dos reales la entrada, y donde se relataban (incluido un dibujo) las características del extraordinario animal.

Era normal que se insertaran los bandos del gobierno virreinal y noticias religiosas, así como información sobre asuntos científicos y comerciales, siendo habitual los avisos sobre la entrada y salida de barcos y productos  en los principales puertos.

Tuvo la "Gazeta de México" un recorrido en su historia que se interrumpió en diversos momentos, por lo que en alguna de sus ediciones tomó otro nombre “Mercurio de México”, y distintos epígrafes como "noticias de Nueva España" o también  "florilegio historial de las noticias de Nueva España".

Considerando la "Gazeta de México" como primer periódico propiamente hispanoamericano encontramos en sus documentos un valioso testimonio para el estudio de una etapa en la historia, sobre las costumbres y mandatos del Virreinato de Nueva España, y sobre el continente americano en general.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El curioso Kalendario Republicano Francés

Un hecho curioso de finales del siglo XVIII y los primeros años del siglo XIX es el intento de aplicación de un nuevo calendario, que pretendía establecer una división del año “sabia y regular”. Un "Kalendario Republicano Francés" que se configuraba como un almanaque diferente para los nuevos ciudadanos.

Vendimiario
Brumario
La revolución francesa llevó cambios en distintos aspectos de la sociedad, y uno de ellos fue la creación de un nuevo calendario (Calendario Republicano) que intentaba adaptarse al sistema decimal y eliminar las referencias y cultos religiosos que había con el calendario habitual (Gregoriano).

El Calendario francés se aprobó en 1793 y tenía efecto retroactivo por lo que el primer día de la I República se consideró el 22 de septiembre de 1792 (Abolición de la monarquía y Proclamación de la República)

Frimario
Nivoso
El año ya no se componía de los meses de enero, febrero,...., con el nuevo calendario los meses adoptan denominaciones de fenómenos de la naturaleza y de la agricultura: Vendimiario(de la vendimia), Brumario(de la bruma), Frimario (de la escarcha), Nivoso (de las nieve), Pluvioso (de la lluvia), Ventoso (del viento), Germinal (de la semilla), Floreal (de la flor), Pradial (del prado), Mesidor (de la recolección), Termidor (del calor), Fructidor (del fruto).

Existían en el año cinco días festivos que eran llamados "días complementarios", y se nombraban: de la Virtud, del Genio, del Trabajo, de la Opinión y de las Recompensas, añadiéndose en los años bisiestos el día de la Revolución.

Pluvioso
Ventoso
No empezaba el año el uno de enero, sino que el primer día del año era el 1º de Vendimiario (22 de septiembre) fecha de instauración de la República Francesa y comienzo del equinoccio de otoño.

Desaparecían las semanas, que ahora pasaban a llamarse décadas y componerse de diez días, que no se llamaban lunes y martes, sino primidí (primer día), duodí (segundo día), hasta décadí que era el festivo.

Se cambiaron los días dedicados a los Santos, que pasaron a asociarse a una planta, un animal (los días 5, 15 y 25), un mineral o una herramienta (los días 10, 20 y 30). Así en lugar de día de San Marcos o de Santa Justa había día de la Zanahoria, del Arado, del Carbón o de la Cabra.

Germinal
Floreal
Pero también cambió el sistema horario, el día pasaba a tener 10 horas (no 24 horas), cada hora tenía 100 minutos (no 60 minutos) y cada minuto tenía 100 segundos (no 60 segundos). Por lo que para poder entenderlo mejor hubo que fabricar relojes (de doble esfera y doble hora) que indicaban los dos horarios el antiguo (de doce horas de 60 minutos) y el nuevo (de 10 horas de 100 minutos).



Con el objeto de facilitar la conversión de fechas, en nuestro país durante el año 1800 y los años que estuvo en vigor el calendario republicano francés, se anunciaba una publicación que contenía “el Kalendario de Francia con su correspondencia al de España, utilísimo para las oficinas reales, justicias de los pueblos de transito del exercito francés, para los proveedores, guardalmacenes, etc”.

Pradial
Mesidor
La evolución política del país (el Imperio francés) así como el intento de reconciliación de Napoleón con el Papado (la Iglesia se opuso a la implantación del calendario republicano), las difíciles relaciones comerciales con el exterior al tener que hacer continuas conversiones de fechas, y la resistencia para adaptarse por parte de los campesinos,  fueron algunos de los factores para la vuelta al antiguo calendario.


En 1805 el "Mercurio de España" publicaba la orden dada en Francia desde el  Senado ”Desde 11 de Nivose próximo-año XIV- (primero de enero de 1806) se usará del Kalendario Gregoriano en todo el Imperio Francés”. 

Termidor
Fructidor
El Calendario Republicano que aspiraba “al honor de ser el Kalendario de Europa” estuvo en vigor poco tiempo (algo más de doce años) y su uso se limitó a las leyes y en las actas oficiales. En lo referente a las relaciones sociales,  siguió utilizándose el “Kalendario Romano”, por lo que la doble fecha se empleó asiduamente entre los ciudadanos.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Napoleón, Primer Cónsul de Francia

Napoleón Bonaparte es quizás el personaje francés más famoso y que más interés ha despertado entre coleccionistas y curiosos de la historia política y militar. Fue general republicano, Primer Cónsul de Francia,  más tarde se proclamó Emperador de los franceses y llegó en tan solo unos años a lograr, unas veces mediante acuerdos y otras a través de la ocupación, el dominio y control de gran parte de Europa.

Nació en Córcega, una isla del Mediterráneo cerca de Francia, el 15 de agosto de 1769, hijo de Carlo Bonaparte que era abogado y Leticia Ramolino, ambos descendientes de nobles italianos. Siendo aún un niño obtuvo una beca para la Academia Militar de París consiguiendo ser oficial con 16 años.

La situación política francesa le ayudó a un rápido ascenso militar y  la alborotada revolución en Francia le ofreció la oportunidad que, con su valentía y su inteligencia, supo utilizar.

Napoleón, Primer Cónsul
En 1799,  cuando vuelve de la campaña de Egipto, es encargado de mantener el orden en París, encontrándose un gobierno desprestigiado y una profunda crisis social, y decide dar un golpe de estado. Se convierte  de esta manera en Primer Cónsul, asumiendo el control del gobierno francés. Desde finales de 1799 Napoleón asume poderes políticos que le hacen ser el hombre más poderoso de Francia, un gobernante de extensos poderes.

En 1800, el célebre Napoleón tenía 31 años y llevaba casado cuatro años con Josefina de Beauharnais, bella mujer de la alta nobleza parisina con la que protagonizó uno de los romances más famosos de la historia.

En el periódico “Mercurio de España” de 1800 se hablaba de Napoleón siendo recién nombrado Primer Cónsul de Francia en estos términos: “es el primer general de su siglo, que es un gran político y que desde que gobierna ha restablecido la tranquilidad interior y la justicia”.

Napoleón, Primer Cónsul
Y es a partir del año 1800, que Napoleón, gobernante irrebatible, instituye a través de numerosas reformas un nuevo régimen en Francia. Establece nuevas leyes que llevaron a la creación del Banco de Francia (en 1800), la renovación el sistema educativo, la reorganización del  sistema judicial y la creación de un código civil (conocido como Código Napoleón) que será patrón para otros países.

En 1804 se proclamó Emperador y queriendo tener descendencia, se divorció de Josefina y se casó en 1810 con la archiduquesa de Austria María Luisa con la que tuvo un hijo al que le dio el título de rey de Roma.

Bonaparte, fue objeto de conspiraciones y  amenazas durante toda su vida, tanto por parte de los “revolucionarios radicales” que no estaban convencidos de su política, como por parte de los “realistas” que querían la vuelta a la monarquía. (En 1800 sufrió un atentado de carro con bomba del que salió ileso).

Quiso llevar la revolución y su política progresista por Europa invadiendo territorios, pero las dificultades de invasión en España y otros países, el delegar en sus mariscales en algunas batallas y  el frío y el hambre durante la campaña de Rusia desgastaron gravemente su imperio.

Derrotado en la Batalla de las Naciones, fue exiliado a la isla de Elba desde donde escapó, siendo definitivamente derrotado en la Batalla de Waterloo y nuevamente exiliado, esta vez a  la isla de Santa Elena en el Atlántico Sur en el año 1815, lugar donde murió en 1821.

Napoleón ha tenido defensores y detractores aunque la mayoría coincide en valorarlo como un estratega brillante y una persona con una enorme capacidad de trabajo, pero sobre todo es considerado uno de los más grandes líderes militares de la historia, que marcó la trayectoria política y social de Europa en los inicios del siglo XIX y que aún dos siglos después de sus primeras aventuras, sigue siendo una figura que produce enorme fascinación.

domingo, 17 de noviembre de 2013

The Union Jack

La bandera británica llamada popularmente "Union Jack", y que conocemos actualmente, entró a formar parte de la historia el 1 de enero de 1801, siendo determinante para ello los acuerdos (Acta de la Unión) y estudios (diseño de la bandera) que se realizaron en el año 1800.
Union Jack
Era el año 1800 cuando se llegó al acuerdo para constituir el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. Con la llamada Union Act (acta de la Unión) de 1800 se establecía un único reino con la asociación entre Inglaterra, Gales,  Escocia e Irlanda.

Union Jack Jack hasta 1800
La bandera existente en 1800 (the firs union jack) cuando se firmó el Acta de la Unión con Irlanda, representaba los reinos de Inglaterra y Gales junto a Escocia(1707-1800), por lo que había que plasmar en el emblema  la unión con el reino de Irlanda.

Durante el año 1800 un comité se encargó de estudiar las opciones y diseños para presentar a finales de año "the Union flag" (bandera de la Unión) de los Reinos Unidos de Gran Bretaña (Inglaterra y Gales), Escocia e Irlanda. De esta manera quedaba representado el  proceso de adhesión británico a lo largo de varios siglos entre los reinos cercanos.

La opción elegida fue la combinación de las cruces de los Santos patronos de cada uno de los reinos.

Cruz de San Jorge




Inglaterra: cruz de San Jorge (cruz roja sobre fondo blanco)





Cruz de San Andrés


Escocia: cruz de San Andrés(aspa blanca sobre fondo azul)








 Irlanda: cruz de San Patricio(aspa roja sobre fondo blanco)
Cruz de San Patricio









Desde el 1 de enero de 1801, los buques de Su Majestad, los castillos del Reino Unido y las islas, así como los puertos y fuertes fueron izando la nueva bandera de la Union de 1800.

Existen algunas curiosidades entorno a este popular y copiosamente reproducido emblema británico.

La bandera británica se conoce popularmente como "Unión Jack", debido a que el término "jack" es utilizado por la marina para identificar el país al que está inscrito un barco.

No se representa en esta bandera un símbolo de Gales por haberse anexionado este reino a Inglaterra en 1535, por lo tanto fecha anterior a la primera bandera de la Union que fue de 1707. En estos últimos años se han presentado propuestas para incorporar un dragón rojo, símbolo de Gales, aunque no ha prosperado.

El fondo de la bandera de Escocia original es más claro que el  representando, ya que simbolizaba el cielo.

Este emblema del imperio británico, aparece en muchas banderas actuales como Hawaii, Bermuda, Australia, Nueva Zelanda, que lo llevan plasmado en el cuadro superior izquierdo.de sus banderas oficiales.

Después de la independencia de la República de Irlanda en el año 1922, hoy en día la "Union Jack" representa a los países de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Sopa Económica

Bodegón, Meléndez (finales S.XVIII)
Las malas cosechas y la inestabilidad del comercio, entre otros factores, que se sucedieron en los años finales del siglo XVIII, provocaron una escasez de recursos en muchos lugares de Europa. Una carestía de alimentos que llevó a que en las grandes ciudades se produjera un aumento de la pobreza con la consecuente indigencia y delincuencia.

Fue entonces cuando el Conde de Rumford (conocido de este Blog) propuso un programa amplio y novedoso en Munich para “abolición de la mendicidad y socorro de los pobres.”

Para muchos lo que más atrajo la atención de su detallado programa fue el que afirmaba “alimentar a los necesitados a muy poca costa”. Su método conseguía que se cocinase para muchas personas utilizando un sistema de hornillas con el menor gasto posible de leña (lo cual empezaba a ser importante), pues, era  un combustible caro a la vez que escaso debido a que la deforestación empezaba a ser ya alarmante.

De esta manera se conseguía  “a un precio ínfimo un alimento sólido y agradable, el pobre vergonzante recibía auxilio sin tener que pedir, el peón encontraba socorro para su familia”.

Este sistema consistía en una subscripción que los pobres podían pagar barato, y los ricos podían comprar y  distribuir a los pobres en  bonos como limosnas, en lugar de dinero en metálico.

Las necesidades de artesanos pobres y mendigos, hicieron que a finales del siglo XVIII los gobiernos e instituciones de diversas ciudades europeas como Londres, París, Ginebra, Lausana, Zurich, Marsella y Verona establecieran  las “cocinas a la Rumford”  para el auxilio público.

La cocina Rumford tenía como resultado una sopa compuesta de cebada mondada, guisantes, patatas, vinagre, agua y sal junto a unas rebanadas de pan duro o tostado, aunque también otros añadían habas, lentejas, algo de carne e incluso arenques machacados.

En el año 1800 aparecieron  en la prensa española varios artículos en relación a los “Ensayos políticos, económicos y filosóficos” del distinguido Conde de Rumford. Los ilustrados hacían difusión de dicho método donde exponía la manera de alimentar a los necesitados a bajo coste (la sopa económica), con alimentos baratos y nutritivos mientras que al utilizar sus modelos de hornillas se conseguía economizar en combustible y tiempo de elaboración.

En los años siguientes se continúan propagando noticias e ideas de dicho sistema. En 1802 se publica en el Semanario de Agricultura “Instrucción breve para la sopa económica”, donde se explicaba la manera de prepararla al estilo de París para socorrer a los pobres.

En 1803,  una  Real Orden autorizaba la distribución de sopas económicas en el Reino de España, debido a la dureza en la carestía de alimentos y el hambre entre las clases bajas de la población.

Ese mismo años la Sociedad Económica Matritense, defensora y difusora de las teorías del conde de Rumford y correspondiendo a la Real Orden, publica “Ensayos de comidas económicas a la Rumford”.

Comida económica a la Rumford
Esta publicación presentaba: dos potajes o sopas, una menestra, unas albondiguillas y un pudding de patatas (que se podía sustituir por nabos o calabaza). Eran  cinco recetas para “componer de modo que agraden al pueblo español y al mismo tiempo sean sanas y nutritivas.” 

En el método propuesto por la Sociedad matritense, las patatas, las cebollas,  alguna verdura y muchas especias, estaban incluidos como principales ingredientes de unos alimentos considerados baratos y asequibles en cualquier lugar del reino.

Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones de este sistema, diversos factores como adaptarse al sabor de las comidas elaboradas (ya que se rechazaban por ser muy agrias) y su poca “consistencia” hicieron que fuera difícil su aceptación por  los usuarios.

Si unimos a lo anterior la tardanza en poner en marcha el sistema al no encontrar un sitio adecuado, las dificultades para su financiación, e incluso la falsificación de las tarjetas para recoger la comida, hicieron que estas experiencias funcionaran poco tiempo en los lugares de Europa donde se establecieron.

Con todo ello, la “sopa económica” o “potaje a la Rumford” fueron algunos de los nombres con los que se conoció este procedimiento de respuesta civil a la pobreza y mendicidad, y uno de los primeros antecedentes a los servicios de comedores sociales o comunitarios actuales.





domingo, 3 de noviembre de 2013

"Callejeros Viajeros": Noruega 1800

De paisaje intrincado y montañoso, el reino de Noruega se presentaba en 1800, como un país de extensos bosques de encinas, hayas y pinos. Un lugar de clima riguroso, donde sus habitantes se concentraban fundamentalmente en fértiles valles, entre torrentes y arroyos, y en poblaciones costeras donde las temperaturas eran algo más suaves.

Ciudad de Christiania (Oslo)
Su capital Christiania (Oslo) estaba situada en la extremidad de un fiordo (ensenada) que llevaba su mismo nombre.

El entonces ya antiguo y poderoso castillo de Akershus, se imponía defensivo sobre las amplias y rectas calles ocupadas por acomodadas y confortables casas en la que era su próspera capital.

La gran cantidad de bosques, hacía de la madera, una de las principales bases de su economía. Transportada por todo el país a través de caudalosos ríos, y embarcada en su accesible puerto rumbo principalmente a Inglaterra y Holanda, donde era muy demandada tanto para la construcción de edificios y navíos como para la producción de toneles.

Había que destacar las abundantes pesquerías del país que provocaban un favorable y propicio comercio con otros reinos (en nuestro país era muy demandado el bacalao de Noruega).

Los ricos habitantes de las ciudades como los de otras grandes capitales  europeas, consumían ostras, caza exquisita y vinos de importación, que hacían traer de los países del mediterráneo en los navíos que habían llevado en su viaje de ida, tablazón (maderas) y pescado.
Puerto de Christiania (Oslo)

Mientras tanto los labradores noruegos tenían un nivel de vida más favorable que los labradores de otros lugares: todos eran libres y aunque no disponían en sus mesas de ostentosos manjares, se proveían habitualmente de pescado seco y salado tanto de río como de mar, queso, pan, y carne de caza de aves, liebres o ciervos. Consumían estos labradores puches (gachas) de avena y cebada, y la leche mezclada con agua o suero agrio. La cerveza, sin embargo, era una bebida reservada exclusivamente para las fiestas y celebraciones.

Puente de Christiania (Oslo)
Sus casas las edificaban con madera, consistiendo en viviendas generalmente de buena construcción, con habitaciones abrigadas, donde los resquicios eran tapados para protegerse del frío con musgo, pez y brea. Los techos de las casas eran de tablas donde sobreponían corteza de álamo blanco (que aguantaba mejor la humedad) y encima una capa de césped.

Los noruegos eran considerados hospitalarios y atentos, vigorosos y excelentes marinos, que apreciaban a los ingleses más que a los habitantes de otras naciones. Eran generalmente de cabellos rubios y ojos azules, de familias numerosas y junto a los escoceses de más larga vida.

En el norte del país, donde la dureza del terreno y del clima era más extrema, se encontraba la Laponia noruega: una vasta extensión de terreno habitada por un pueblo de gentes de pequeña estatura, morenos de ojos pequeños y negros, mayoritariamente nómadas que se dedicaban a la pesca y al pastoreo de los renos, en un duro territorio donde el invierno se alarga casi diez meses al año.

Las ropas de los lapones debían ser muy gruesas para preservarse del frío. Usaban unos calzones largos de piel de reno y además zapatos y guantes que también eran de piel de reno rellenos con hierba seca que les servía de aislante y acolchado.

En la actualidad el uso de la palabra lapón entre diversos grupos y medios de comunicación no se usa, al considerarse peyorativo por provenir de la palabra escandinava “lapp”, que viene a significar “harapiento” o “inculto”. Se utiliza para designar a esta comunidad la palabra sami

Con el paso de los años Noruega ha seguido experimentando un crecimiento económico que ha hecho que en la actualidad esté considerado uno de los países más ricos del mundo,  a la vez que sus habitantes gozan de amplios derechos que le dan al país un alto índice de desarrollo humano.

domingo, 27 de octubre de 2013

Diario de Madrid y Semanario de Zaragoza

Diario de Madrid, 1800
Estos son dos ejemplos de la prensa española que en el año de 1800 se disputaban el público ilustrado deseoso de actualidad e información.

El Diario de Madrid inició su andadura en 1758, con el extenso y  detallado nombre de “Diario Noticioso, Curioso, Erudito y Comercial Público, y Económico” , estando considerado como el primer periódico diario en la historia de la prensa de nuestro país a la vez que uno de los primeros diarios europeos. 

En 1788 pasó a llamarse con el que sería su nombre más conocido de "Diario de Madrid".

El fundador de este legendario periódico fue el aragonés Francisco Mariano Nipho, autor de numerosas y variadas publicaciones, estando considerado el primer periodista profesional al estilo moderno de nuestro país.

En 1800, el contenido que presentaba el Diario de Madrid en sus cinco páginas diarias era: información del santoral y las observaciones meteorológicas del día anterior (mediciones del termómetro y barómetro) continuando con dos secciones bien diferenciadas, una de opinión, como las “Cartas al diarista”, en el que aparecían artículos curiosos con temas tan variados como literatura o comercio, pasando después a la sección local con noticias particulares de Madrid donde cabían los anuncios de ventas de tierras o espectáculos en la Corte. Se cerraba el diario a dos columnas con noticias sueltas, sobre pérdidas y hallazgos, empleos y teatros.

El Diario de Madrid está considerado el segundo diario más longevo de la prensa española, únicamente por detrás de la Gaceta de Madrid conocida actualmente como el Diario Oficial del Estado-BOE.

Semanario de Zaragoza, 1800
Otro de los periódicos más leídos que se ofrecía a finales del siglo XVIII en varias ciudades españolas, fue el Semanario de Zaragoza, (apareció por primera vez en 1798). En 1800 se presentaba con 16 páginas al precio de ocho cuartos, llevando artículos sobre novedades y descubrimientos, agricultura, medicina, crítica literaria, llegando incluso a costumbres o asuntos morales, historia, fábulas y composiciones poéticas, dirigidos para la utilidad y didáctica del lector.

En el año 1800, la atención de sus artículos se centraron en temas relativos a  la convocatoria de los premios de la Sociedad Aragonesa de Amigos del País, la educación de los padres, la novedad de la vacuna de la viruela, las actividades del conde Rumford, ciencia moral en el matrimonio o la defensa de la agricultura.

Actualmente estos periódicos ya no se editan, y si los comparamos con las publicaciones actuales probablemente nos constaría algo de esfuerzo reconocer en ellos el formato de un periódico moderno, sin embargo para la sociedad de 1800, era una de las fuentes de noticias más renovadas y cercanas.

domingo, 20 de octubre de 2013

Leguas y leguarios

Se vende en la villa de Pozuelo de Alarcón, distante legua y media de esta Corte, una casa, que está en el mejor sitio de dicha villa”.

La legua era una medida antigua de distancia comúnmente utilizada en 1800.
La Pradera de San Isidro, Goya


Empleada en distintos países antes de la implantación del Sistema Métrico Decimal, venía a ser el camino que regularmente se andaba en una hora. Pero dado que no todas las personas recorren la misma distancia a pie en el mismo tiempo (dependía del terreno que se recorría o el estado del suelo), a finales del siglo XVIII la medida de la legua era muy distinta de una provincia a otra.

Con el objetivo de unificar la medida de la legua, en nuestro país en 1769 se determinó que equivaliese a “ocho mil varas castellanas de Burgos”, y las distancias se contasen desde Madrid como centro de los caminos generales del reino.

Para que los viajeros tuvieran mejor información se estableció que “se señalasen las leguas con unos pilares altos de piedra en cuyo frontis se esculpiese con letras romanas la inscripción siguiente: A Madrid I legua, 2 leguas, 3 leguas, etc.” Estos pilares son los llamados leguarios.

Generalmente consistían en grandes piedras apoyadas sobre una base cuadrada y  colocados en las salidas de las localidades y a lo largo de las carreteras y caminos.

En el mundo de 1800,  viajar de un lugar a otro tenía mucho de aventura y algo de riesgo. El transito en nuestro país a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, consistía en discurrir por sencillos caminos, simples travesías, a veces inseguras, la mayoría sin empedrar y donde había que atravesar obstáculos, que alargaban las jornadas y dificultaban el transporte de personas y mercancías. En un mundo tan inhóspito, los leguarios conseguían ser un hito informativo que acercaba al viajero a la civilización.

De nuevo se intentó unificar las medidas en enero de 1801, estableciendo la legua en 20000 pies (lo que vendría a ser 5572,7 metros.)

Para que la legua corresponda próximamente a lo que en toda España se ha llamado y llama legua (que es el camino que regularmente se anda en una hora) será dicha legua de veinte mil pies, la que se usará en todos los casos que se trate de ella, sean caminos Reales, en los Tribunales y fuera de ellos."

Los leguarios, situados para marcar distancias sirvieron de manera similar a los miliarios de la época de los romanos que se colocaban en el borde de las calzadas para marcar las millas.

Aunque en estos tiempos ya no se mide la distancia en leguas, si nos quedan,  al hablar,  las referencias en expresiones del tipo “se nota a la legua” para indicar que algo es muy evidente.

domingo, 13 de octubre de 2013

La maja desnuda

La maja desnuda, Goya, Museo del Prado
Esta curiosa obra constituye uno de los primeros y pocos desnudos femeninos en la pintura española de todos los tiempos, pues en nuestro país existía un exagerado celo religioso para este tipo de obras, estando generalmente consideradas sus representaciones como obscenas.

Y el ejemplo lo tenemos en la investigación de esta obra que se realizó por parte de la Inquisición en 1814, y que incluso llamó a comparecer a Goya para aclarar en su Tribunal el porqué y para qué había realizado esta pintura.

La primera vez que se registra la existencia de esta singular pintura, fue en noviembre de 1800, mencionándose como una propiedad de Manuel de Godoy (ministro de Carlos IV), que la exponía en un gabinete privado de su casa, junto a otras obras de desnudo femenino como la “Venus de Velázquez”.

Con unas medidas de 98 cm x 191 cm, este óleo sobre lienzo está considerado como la más sensual obra del genial Goya, en la que utilizó colores suaves sobre un fondo neutro para evitar la distracción y centrar más la atención en la figura de la mujer.

Se retrata a una mujer desnuda, con los brazos entrecruzados detrás de la cabeza,  sobre un canapé en color verde con una colcha y almohadas blancas con encajes. Goya nos muestra una figura sugestiva de contornos precisos  y piel pálida mientras mira de frente y de manera resuelta.

Poco cierto se sabe sobre la modelo que posó para la obra, pero la imaginación ha hecho pensar que esa figura que mira con complicidad podría ser la XIII duquesa de Alba (María del Pilar Teresa Cayetana de Silva) que fue amiga y protectora de Goya o también se ha especulado con la atractiva Pepita Tudó, que era amante y tiempo después esposa de Godoy. Hay también quienes dicen que en este desnudo, Goya quiso ocultar a la retratada y así pintó la cara en el cuadro con apariencia de máscara.
La maja vestida, Goya, Museo del Prado

Esta reconocida pintura tuvo varias y peculiares denominaciones: en los registros se la ha identificado como “Venus”, “Gitana”, “mujer desnuda” y finalmente “maja desnuda”. Este último nombre probablemente procede del hecho de que se ha asociado este cuadro con otra obra del mismo autor y que fue pintada poco después “mujer vestida de maja”, más conocida como la “maja vestida”(aunque ambas tienen técnica y tamaño distintos).

Después de varios traslados en su historia (Depósito General de Secuestros, Tribunal de la Inquisición, Real Academia de San Fernando), desde 1901 se puede contemplar esta bella y atrevida obra en el Museo del Prado, aunque hoy en día sigue siendo un peculiar misterio no resuelto quien fue la modelo y porqué se realizó la pintura.

domingo, 6 de octubre de 2013

"Callejeros Viajeros": Rusia 1800

Conocido por sus tapices y su porcelana entre otras manufacturas, este inmenso país tenía en 1800 un valor destacado en el comercio de pieles (nutria, castor, zorro, oso, etc.).

La mayoría de la población rusa vivía en pequeñas aldeas, aisladas y autosuficientes, conservando sus antiguas costumbres. Pero entre todas sus poblaciones sobresalían dos imponentes ciudades: San Petersburgo y Moscú.

San Petersburgo, de Damame-Demartrais 1800
San Petersburgo, era en 1800 la capital del Imperio Ruso y contaba con espléndidas avenidas y grandiosos edificios, pues desde su fundación se erigió con una clara y fuerte influencia meridional, buscando equipararse a las importantes ciudades de las Cortes europeas:

tiene por maestros al inglés que le enseña la navegación y el comercio, al francés que le enseña modas y frivolidades, al italiano que le enseña arquitectura y la música, al alemán...”

Los petersburgueses constituían una mezcla de pueblos: siberianos, tártaros, cosacos, finlandeses: “además de las europeas, se van aquí las asiáticas, y de toda las provincias del imperio, cada cual con su traje nacional”.

Muy distinta a San Petersburgo era Moscú. Esta populosa ciudad que contaba con 250.000 habitantes, tenía muchas de sus calles estrechas y poco iluminadas habiendo conservado en sus construcciones el estilo propio del país.
Moscú, de Fedor Alekseev 1801
 
En la ciudad de Moscú se podía percibir  la convivencia de la pobreza más absoluta con la riqueza más sorprendente: “chozas miserables de madera al lado de un magnífico palacio de ladrillo.” “Por todas partes se ve el mismo contraste del lujo  y de la miseria, de la abundancia y de la mayor pobreza.”

En las grandes ciudades de Rusia, se habían establecido numerosos baños públicos, práctica a la que eran muy aficionados los rusos, pues consideraban que esta era la mejor manera de fortificar el cuerpo contra el rigor del clima.

Estos baños consisten en una estufa y un gran patio descubierto, donde se pasean desnudos los que han sudado bastante en la estufa, se revuelcan en la nieve, e echan agua fría por la cabeza, y se hacen frotar el cuerpo o azotar con mimbres”.

Otras diversiones habituales entre los rusos de clase alta eran las celebraciones con mucha comida y bebida además de las tertulias y el juego, las salidas al campo y los paseos en trineo, el carnaval y los bailes.

Los nobles ricos eran considerados personas de excesivo orgullo y demasiado altivos, que imitaban las costumbres de vestir de la nobleza europea y que pretendían en sus casas la mayor ostentación con sus elegantes salones y ricos gabinetes.

fundan esta altivez en el tenerse por la nación más bélica del mundo.”

Presentaban sus mesas con mucho lujo y hacían venir productos exquisitos de los lugares más distantes: pescado del Volga,  ternera de Arcángel, carnero de Astracán, uvas y melones de lugares cálidos,  vaca de Urania,  faisán de Hungría, junto a los preciados vinos de Francia y España.

la costumbre que tienen las personas de alta jerarquía, que es comer manjares muy ardiente, beber licores espirituosos, y seguidamente tomar helados para refrescar el estómago abrasado.

Las bebidas más populares entre los rusos eran el aguardiente (muy consumido entre la población) y el Kvas, “que es una especie de cerveza, dicen que es muy sana y contribuye para engordar.

Entre otras peculiaridades de la alta nobleza rusa y que llamaba la atención a muchos extranjeros lo constituía la manera de saludarse:  

cuando las dos personas son de igual condición o que la mujer quiere hacer una demostración de cariño, besa al hombre en la mejilla al tiempo que se inclina para besarla la mano, lo mismo hacen los grandes señores cuando alguna mujer se inclina para besarles la mano.”

Pero la mayoría de los rusos vivían en condiciones muy distintas. Pues este extenso país pertenecía a un reducido número de personas (nobleza) que gozaba de amplios privilegios, mientras el resto de sus habitantes estaban sometidos a un sistema de servidumbre (campesinos siervos), obligados a trabajar para el beneficio del señor durante toda su vida y sometidos a la autoridad del aristócrata.

Esta clase, que forma la nona de las diez partes e los habitantes de toda la Rusia.”

Los siervos, vivían en casas miserables, con pocos enseres y en condiciones insalubres (por el humo interior de las chimeneas y poco ventilados por el frío exterior). Basaban su alimentación en pan de centeno, raíces,  vegetales y  licores y se les consideraba desconfiados ante las novedades, prefiriendo mantener sus antiguas costumbres y siendo muy reservados.

Una larga y abundante barba, fue un rasgo característico en los rusos, unido a una manera de vestir sencilla: en invierno una pelliza de carnero que les abrigaba y  que les llega hasta media pierna y en verano una especie de casaca de paño muy corto, medias y zuecos “de corteza”. Para las manos guantes dobles, unos de ellos de cuero y llevaban colgado entre las ropas un hacha y un cuchillo.

Fue necesario que pasasen  más de cincuenta años (1861),  para que la mayoría de la población rusa, que entonces estaba sometida a la dependencia servil consiguiese la abolición de la servidumbre. El "Manifiesto de Emancipación"  otorgó (con algunas dificultades) derechos de ciudadanos libres a los millones de siervos que existían en el país.

Una de las curiosidades que apreciaban los extranjeros en Moscú era el “mercado de las casas”:

Se ve allí una gran variedad de casas de madera en pedazos, tendidos por el suelo, y juntas unas con otras. El que necesita una casa, acude a este mercado, dice cuantas piezas de habitación necesita, a veces la compra al punto y la hacer llevar al paraje en que ha de fijarse… para formar las casas no hay que hacer más que ir uniendo las piezas.”

Hoy en día, el esplendor de las bellas ciudades rusas de Moscú y San Petersburgo siguen siendo objeto de admiración para  los miles de visitantes que cada año se acercan a contemplarlas.







domingo, 29 de septiembre de 2013

Kalendario manual y guía de forasteros en Madrid

Esta publicación se fundó inicialmente con el nombre "Kalendario particular y guía de forasteros en Madrid" en 1722 por Luis Félix de Miraval y Spínola, que obtuvo ese mismo año el título de Marqués de Miraval.

Kalendario viene de la palabra latina "Kalendae", que era como los romanos llamaban los primeros días de cada mes. Y esta grafía es la que se utilizó en dicha publicación durante el siglo XVIII, e incluso principios del siglo XIX.
Kalendario manual y guía de forasteros, Bibl. Nacion.

Comenzó siendo un  libro, de periodicidad anual y  que no llegaba a las cien páginas, al que se le fueron añadiendo datos y noticias curiosas, de forma que en el año de 1800 sobrepasaba ya las doscientas páginas y contaba con un considerable número de lectores. 

Era un  "Kalendario" en el sentido que ofrecía datos de utilidad para la población, como información de las prácticas cristianas (santoral, fiestas móviles del año como Pentecostés) o los días en que se celebraban las "principales ferias en estos Reynos",  se indicaba también la hora en que aparece y se pone el sol cada día (importante para ajustar los relojes).

Y era una "Guía", pues orientaba a los forasteros para conocer el mundo cortesano y administrativo ofreciendo a sus lectores información sobre la organización política (ministerios, cuerpo diplomático, ayuntamientos) y la  administración de justicia.

Contiene los Nacimientos de Reyes, Reynas, Cardenales, y Príncipes de la Europa, los Ministros que componen los Tribunales de su Magestad en estos Reynos, y donde al presente habitan los de esta Corte”.

Pero además se fue completando con datos de las nuevas instituciones oficiales (como la creación del Banco de San Carlos) y datos de la población (de matrimonios, nacimientos y fallecimientos en las parroquias madrileñas y resumen de los enfermos en sus hospitales).

Desde su aparición y por su popularidad se fueron creando nuevas "Guías" similares en otras capitales del Reino y en las colonias americanas.

Esta guía “de Madrid”, se ha conocido a los largo de su historia con otros nombres como: Kalendario particular y guía de forasteros (hasta 1734), Guía patriótica de España (1811), Guía política de las Españas (1812), Guía política y militar (1822).

El "kalendario manual y guía de forasteros",  es hoy en día una fuente de información básica para poder conocer quienes eran los representantes de las diversas instituciones españolas en 1800 y una base documental para poder estudiar la evolución de la organización estatal de nuestro país.

domingo, 22 de septiembre de 2013

"Callejeros Viajeros": Roma 1800

"Vedute di Roma" Vasi
"Vedute di Roma" Piranesi
Roma, a la ribera del Tíber, río de agua turbia y amarillenta, estaba considerada en 1800, como una de las ciudades culturales más importantes del mundo con un inigualable  número de magestuosos y bellos monumentos: el Coliseo, el Panteón, la Plaza de España, la catedral de San Pedro.

Si alguna vez vais a Roma, no os faltarán chicherones,… que hay millares en Roma,…se emplean en acompañar a los forasteros para mostrarles todas las curiosidades que hay en la ciudad.

Con una  población que ascendía a más de ciento ochenta mil habitantes, entre los que se contaba doce mil judíos, siete mil eclesiásticos y muchos extranjeros que concurrían a ella. Entre estos últimos, los ingleses estaban muy bien considerados, pues solían gastar con profusión, mientras que los franceses por el contrario tenían fama de aventureros en busca de fortuna.

A su vez, los romanos eran apreciados por su sutil ingenio y propensión a la sátira, de carácter afable, aunque se decía que eran ociosos y sus halagos dirigidos por interés.

Una de las cosas que más choca a un extranjero en esta ciudad es ver el traje de abate tan generalmente establecido, que lo usan no solo los eclesiásticos, sino también todos los empleados en cualquier ramo: los médicos, los abogados,…, todos lo usan.”
"Vedute di Roma" Piranesi

Los ricos habitantes de la ciudad presumían de tener magníficos palacios,  preciosamente adornados, con gran número de pajes y criados, aunque se visitaban poco entre ellos y por lo general ofrecían comidas muy sobrias.

El principal gasto lo hacen (en) las pastas y las menestras, en cuyo condimento entra  mucha azúcar y especias, que no son del gusto de los extranjeros.

Rara vez dan de comer, y ellos se tratan diariamente con mucha frugalidad… hay muy pocas fondas, pero muchos figones, en  que se come poco y malo, aunque muy barato, en teniendo un plato de macarrones se dan por contentos.

Aunque los maridos italianos tenían fama de celosos, se daba una práctica muy común entre la clase alta de la sociedad que era que las damas tuvieran un acompañante (cicisbeo) para los actos sociales, con el consentimiento del marido.

Las tertulias, eran el principal recurso de entretenimiento entre los extranjeros que se encontraban en una ciudad donde en sus ocho teatros sólo había representaciones en una corta temporada del año, desde la Pascua de Navidad hasta el Miércoles de Ceniza.
"Vedute di Roma" Piranesi
"Vedute di Roma" Piranesi

No se permitían en estos teatros actrices, ni siquiera en los bailes por lo cual los papeles de mujeres eran  interpretados por castrados.

El carnaval se consideraba la fiesta más destacada y conocida,  donde hombres y mujeres paseaban mientras desde los balcones se arrojaban “puñados de gragea”.

Sus calles estaban  poco iluminadas por la noche, encontrándose en algunos lugares sólo  faroles junto a la Virgen o Santos de las calles.

Los jardines romanos, se fueron abriendo a los ciudadanos y era común en las noches de verano tomar el fresco mientras se oía música por las calles y se contemplaban los frecuentes fuegos artificiales, en los parajes elevados de la ciudad, con motivo de la fiesta de algún patrón de iglesia o convento, que suplían la falta de otros espectáculos.

En la ciudad existían un gran número de fundaciones piadosas: en las iglesias había sociedades que distribuían dotes a doncellas pobres para casarse o meterse a monja, y en los principales conventos se repartía todos los días la sopa a los mendigos. 

El comercio de Roma era reducido, aunque destacaba la fabricación de objetos religiosos. Los polvos para peinar y pomadas de olor, eran de las más estimadas en Europa, y sobresalía el comercio (cuadros, antigüedades, medallas, piedras, grabados, etc.) dedicado a coleccionistas.

En esta época predominaban las estampas de dos célebres grabadores Vasi y Piranesi. Sus “vedute di Roma” (vistas de Roma)  plasmaban lo más popular y conocido de esta ciudad. Las vedute, tuvieron mucha aceptación entre los turistas y peregrinos de Roma, que conseguían llevarse a modo de postal, las imágenes de  bellos y monumentales edificios. Un gráfico recuerdo de una ciudad considerada centro de la cristiandad, y donde se mezclaban palacios y  templos, edificios y monumentos tanto de la antigüedad como de otros tiempos más modernos.


domingo, 15 de septiembre de 2013

El gran invento de 1800

Si nos fijamos en la utilidad y aplicación que ha tenido a lo largo de los años, entraría probablemente en la lista de los mayores inventos de la humanidad.  La pila y su evolución, la batería, es un elemento imprescindible en muchos dispositivos de uso diario: dan energía a radios, juguetes, cámaras de fotos, audífonos, aparatos médicos, calculadoras, teléfonos,….
Alessandro Volta

La pila voltaica es básicamente un dispositivo que puede almacenar energía y utilizarla en forma de electricidad. Esta invención fue la primera “batería” que podía proporcionar una corriente eléctrica continua y fue descubierta en 1800 por Alessandro Volta.

El ilustre físico Alessandro Volta (1745-1827), se dedicó a investigar en diferentes áreas como la meteorología (fenómenos eléctricos en la atmósfera) o los gases (aisló por primera vez el metano), pero ha sido conocido principalmente por la invención de la pila eléctrica.

Para llegar a la invención de la pila, Volta experimentó con distintos metales llegando a la conclusión de que no era necesaria la presencia del músculo animal para producir corriente eléctrica, que era la teoría propuesta por Galvany.

El 20 de marzo de 1800, Alessandro Volta (profesor de la Universidad de Pavía) escribió a la Royal Society comunicando: “los resultados sorprendentes a los que he llegado”.
Pila de Volta

Consistía en una pila (en el sentido de apilamiento, de ahí su nombre) hecha con discos de zinc y discos de plata, colocados de forma alternativa y  separados por  cartón empapado en salmuera (agua salada). Esto producía una corriente eléctrica continua cuando el extremo superior y el inferior (de la pila) se conectaban  mediante un cable.

Con la invención de la “pila a colonna” (pila de columna), como se llamó en principio, se podía establecer una corriente eléctrica y cortar a voluntad. Con este invento, se creó un recurso esencial en la historia de la humanidad.

En 1801 Volta  realizó una demostración de su invento ante Napoleón Bonaparte, quien le otorgó (y más tarde también otras otras instituciones europeas) diferentes reconocimientos por su descubrimiento.

Durante los años siguientes, los científicos se dieron cuenta de que este hallazgo podía ser un instrumento realmente útil para otros experimentos. Con la pila de Volta se abría el camino de un mayor conocimiento de la electricidad así como facilitó la producción de nuevos productos químicos.

En 1802 en una publicación del  “Memorial Literario” en nuestro país exponían:
Unos pedazos de metal puestos en contacto han manifestado fenómenos absolutamente inesperados, y nos han abierto un campo tan dilatado como abundante de importantes aplicaciones”

Por su gran descubrimiento, hoy en día llamamos “voltio” a la unidad de medida de la diferencia de potencial eléctrico.

La historia de las pilas, desde su invención, va unida al desarrollo de los distintos aparatos que las utilizan. Desde 1800,  se han desarrollado diversos tipos de pilas o baterías: de  mercurio, de plomo, alcalinas (para una larga duración), de cadmio, solares (para el equipo de abordo en los aviones), de botón o incluso de combustible.

Teniendo precaución al desecharlas,  por los efectos tóxicos que pueden producir sus componentes sobre el medioambiente, las pilas y baterías han sido desde su descubrimiento y en nuestra época actual (más de doscientos años después), componentes imprescindibles.



domingo, 8 de septiembre de 2013

Casaca, chupa y calzón

Conde de Floridablanca. Goya
Hacia finales del siglo XVIII, la casaca, la chupa y el calzón eran las prendas masculinas más elegantes para vestir y comunes de encontrar en las tiendas de la Corte. Esta vestimenta fue el antecedente del traje de nuestros días.

La casaca era una prenda exterior,  larga, con pliegues y faldones que  iba adornada, entonces se decía “guarnecida”, con bordados y ricos botones,  la chupa se vestía debajo de la casaca y el calzón era corto e  iba desde la cintura hasta debajo de las rodillas.

Se venden cortes de chupas de gasa de oro, bordadas en oro, plata y sedas

Junto a estos ropajes se empleaba también la camisa o camisola con chorrera o “guirindola” a la que se anudaba un corbatín.

En la calle del Carmen frente a la primera reja del Convento, al lado del abaniquero, se venden cortes de calzones de punto de seda, de colores a 86 rs. y medias de seda blancas para hombre de buena calidad a 33 rs el par.”

A diferencia de hoy en día, las medias fueron un complemento muy importante para hombres  pues los calzones eran cortos, y se acompañaban de zapatos de piel y tacón, que llevaban además grandes hebillas lujosamente adornadas.

Zapatos de Vitoria punteados y de dos costuras
Zapatos de Burgos, punteados de negro

Utilizando géneros como la seda, filoseda, estambre y algodón, este vestuario llamado francés o militar, propio para la Corte, se completaba con el espadín (espada ligera).

Conjugaban estos ropajes peinados y pelucas, muy aplastadas y empolvadas, con buches a ambos lados y una coleta recogida atrás, que acompañaban el tricornio o bicornio (sombrero de dos picos).

Posteriormente, y ya en las puertas del nuevo siglo, la moda masculina que años antes era de origen francés, tornó a un estilo mucho más práctico en el vestir, con ropas más ligeras, utilizando colores mas oscuros y menos bordados y adornos. Era un estilo masculino de clara influencia inglesa.
Leandro Fenández de Moratín. Goya

Así para el año 1800, las prendas de vestir masculinas entre los cortesanos se hicieron más reducidas y ajustadas al cuerpo.


La casaca derivó en chaqueta, a la que se le añadió un pequeño cuello que luego se agrandó, y su faldón delantero se hizo muy corto, quedando sólo el de atrás. En cuanto a la chupa, desaparecieron las mangas ajustadas y el faldón, quedando de esta manera en un chaleco. Y el calzón por su parte pasó a ser un pantalón estrecho.

Las botas, que desplazaron al zapato de tacón, se calzaban grandes y ajustadas. Y en cuanto al  sombrero, con este nuevo estilo, se fue imponiendo el sombrero de copa frente al tricornio y bicornio.

Sin embargo, no todos los cortesanos estuvieron de acuerdo con estos cambios en la moda, y así hubo resistencias, aparecieron incluso algunos artículos en los periódicos como el “Diario de Madrid” donde criticaban o defendían a los “currutacos” (llamados así por su facilidad para cambiar según la moda).

Confieso que si por mi fuere, no quedará ninguna casaca, chupa, ni calzón y anduviéramos todos en chaqueta, pantalón y botas, todo ello nada ajustado para dejar en libre ejercicio los miembros del cuerpo y gozar cómodamente de todas sus posturas…entonces, si que recobraríamos una grandísima porción de tiempo, que ahora consumimos vistiéndonos y mudándonos algunas veces al día.

Pero al igual que en el vestuario femenino, junto al traje “de Corte” o “europeo”, en nuestro país, destacó también otra vestimenta masculina que tenía mayor colorido:"el traje de majo”.

El “majo” mostraba un estilo del pueblo desenfadado y atrevido. Los hombres de la Corte copiaron ese estilo que les agradaba, imitando unas maneras del pueblo, aunque con géneros de mayor calidad.

El traje de majo lo componían una adornada chaquetilla corta, chaleco, calzón debajo de la rodilla, faja, medias y pañuelo al cuello. El pelo iba recogido con una redecilla o cofia.
El médico. Goya
La vendimia. Goya

También hay que destacar que a finales del siglo XVIII y principios del XIX, la capa era uno de los elementos en la vestimenta masculina muy utilizada que daba abrigo e incluso elegancia. La capa fue un complemento básico en el vestido “europeo” e incluso “de majo”.